El año 2026 ha traído consigo ajustes relevantes en el Impuesto de Sucesiones que están teniendo un impacto directo en miles de personas que heredan bienes en España. Aunque muchas veces se piensa que heredar siempre es una ventaja, la realidad es que determinadas herencias salen claramente perjudicadas por los cambios fiscales recientes.
Hoy te vamos a explicar qué ha cambiado, qué tipo de herencias pagan más impuestos y por qué, en algunos casos, una herencia puede convertirse en un auténtico problema económico si no se analiza bien desde el principio.
Qué ha cambiado en el Impuesto de Sucesiones en 2026
Aunque el Impuesto de Sucesiones sigue siendo un tributo autonómico, en 2026 se han producido modificaciones que afectan de forma general:
- Revisión de bonificaciones en varias comunidades autónomas
- Actualización de valores de referencia catastrales, especialmente en viviendas
- Mayor control fiscal sobre herencias con inmuebles y patrimonio elevado
- Reducción o endurecimiento de algunas ventajas fiscales en determinados supuestos familiares
Esto significa que herencias que hace pocos años apenas generaban coste fiscal, ahora pueden suponer un desembolso importante en impuestos, notaría, registros y plusvalías.

Herencias que salen peor paradas en 2026
1. Viviendas heredadas con alto valor catastral
Uno de los cambios más relevantes es el peso creciente del valor de referencia del Catastro. En muchas zonas, especialmente en ciudades y áreas tensionadas, este valor ha aumentado de forma notable.
Consecuencia directa:
- El impuesto se calcula sobre un valor más alto
- El heredero paga más impuestos aunque no venda la vivienda
- Muchas viviendas heredadas no generan liquidez inmediata
Esto afecta especialmente a herencias de pisos antiguos bien ubicados, que sobre el papel “valen mucho”, pero que requieren reformas o no se pueden vender rápido.
2. Herencias con varios herederos
Las herencias compartidas siguen siendo una de las situaciones más problemáticas en 2026.
Cuando hay varios herederos:
- Cada uno debe pagar su parte del impuesto
- No siempre hay acuerdo para vender
- Los gastos siguen corriendo aunque el bien esté bloqueado
Con los cambios fiscales actuales, este tipo de herencias se encarecen y se alargan en el tiempo, aumentando el riesgo de conflictos familiares y problemas económicos.
3. Herencias sin liquidez
Heredar bienes no siempre implica heredar dinero. En 2026, las herencias compuestas principalmente por:
- Viviendas
- Terrenos
- Locales cerrados
- Propiedades rurales
son de las más perjudicadas. El impuesto debe pagarse en un plazo determinado, independientemente de que el heredero tenga efectivo disponible o no.
Esto provoca una situación cada vez más común: personas que heredan, pero no pueden asumir los costes fiscales.
4. Herencias con deudas ocultas
Otra de las grandes perjudicadas en 2026 son las herencias con:
- Hipotecas pendientes
- Préstamos personales
- Deudas con comunidades o administraciones
El impuesto se calcula sobre el valor del patrimonio heredado, pero las deudas no siempre se compensan de forma inmediata. El resultado puede ser pagar impuestos por una herencia que, en la práctica, tiene poco o ningún valor real.
5. Herencias de familiares lejanos
Las bonificaciones más altas siguen concentrándose en herencias entre padres, hijos y cónyuges. En 2026, las herencias entre:
- Sobrinos
- Tíos
- Primos
- Personas sin parentesco directo
siguen soportando una carga fiscal mucho mayor. En estos casos, el impuesto puede suponer un porcentaje muy elevado del valor heredado, haciendo que la herencia deje de ser interesante.
Por qué muchas herencias se convierten en un problema en 2026
La combinación de impuestos más altos, plazos ajustados y falta de liquidez está provocando que muchas personas se encuentren con herencias que:
- No pueden aceptar con tranquilidad
- No pueden vender fácilmente
- Generan gastos constantes
- Bloquean decisiones familiares durante años
En este contexto, aceptar una herencia sin analizarla previamente puede convertirse en un error costoso.
Qué opciones existen ante una herencia perjudicada
Ante este escenario, cada vez más herederos se plantean alternativas distintas a la gestión tradicional:
- Analizar si conviene aceptar, rechazar o aceptar a beneficio de inventario
- Valorar la venta de la herencia o de la parte heredada
- Buscar soluciones que eviten adelantar dinero propio
- Resolver herencias bloqueadas sin recurrir a largos procesos judiciales
La clave está en entender el impacto real del impuesto antes de tomar decisiones.
Los cambios en el Impuesto de Sucesiones en 2026 han hecho que muchas herencias salgan peor paradas de lo que parece a primera vista. Viviendas con alto valor fiscal, herencias sin liquidez, varios herederos o deudas ocultas son ahora escenarios especialmente delicados.
Analizar bien la situación, conocer las implicaciones fiscales y explorar soluciones alternativas puede marcar la diferencia entre una herencia que aporta tranquilidad y una que se convierte en una carga.
Cuando una herencia se complica, existen opciones que permiten desbloquear la situación y tomar decisiones más inteligentes desde el principio, como por ejemplo vender la herencia, si estás intenresado en esto ponte en contacto con nosotros y te ayudamos en todo el proceso.


