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    Cómo repartir una herencia si no hay testamento

    Cuando una persona fallece sin haber hecho testamento, sus bienes no quedan automáticamente sin propietario ni pasan directamente al Estado. La ley determina quién tiene derecho a heredar y establece el orden que debe seguirse.

    Es lo que se conoce como sucesión intestada o abintestato.

    El procedimiento tiene algunas diferencias respecto a una herencia con testamento. Antes de repartir los bienes será necesario determinar oficialmente quiénes son los herederos y posteriormente realizar la aceptación y partición de la herencia.

    Pero ¿quién hereda cuando no existe testamento? ¿Cómo se decide quién recibe cada inmueble? ¿Qué ocurre cuando varios hermanos no se ponen de acuerdo?

    Te explicamos los principales pasos.

    ¿Qué ocurre cuando una persona fallece sin testamento?

    Cuando no existe un testamento válido, es la legislación aplicable la que determina quiénes tienen derecho a recibir la herencia.

    Por tanto, los familiares no pueden simplemente decidir entre ellos quién hereda.

    El primer paso será comprobar oficialmente que el fallecido no otorgó testamento y, posteriormente, identificar a los herederos legales.

    Para ello deberá realizarse la denominada declaración de herederos abintestato.

    Este documento permite establecer quiénes son legalmente los herederos y en qué proporción les corresponde participar en la herencia.

    ¿Quién hereda si no hay testamento en Cataluña?

    En Cataluña, cuando una persona fallece sin testamento, el Código Civil de Cataluña establece el orden de la sucesión intestada.

    De forma simplificada, el orden comienza por:

    1. Hijos y demás descendientes.
    2. Cónyuge viudo o pareja estable superviviente, cuando no existen descendientes.
    3. Padres y demás ascendientes, si no existen descendientes ni cónyuge o pareja estable con derecho a suceder.
    4. Familiares colaterales, siguiendo el orden establecido legalmente y hasta el cuarto grado.
    5. Generalitat de Catalunya, cuando no existen familiares con derecho a heredar.

    Hay que tener en cuenta que la situación del cónyuge o pareja estable presenta particularidades cuando existen hijos.

    Por ejemplo, si existen descendientes, estos son llamados como herederos y el cónyuge viudo o conviviente superviviente tiene los derechos que establece la legislación catalana, entre ellos, con carácter general, el usufructo universal de la herencia, con posibilidad de optar por su conmutación en los términos previstos legalmente.

    Por ello, antes de realizar cualquier reparto es fundamental determinar correctamente qué legislación resulta aplicable y quién tiene derecho a participar en la sucesión.

    Paso 1. Comprobar que realmente no existe testamento

    Aunque la familia crea que el fallecido nunca hizo testamento, es necesario comprobarlo oficialmente.

    Para ello se solicita el certificado de últimas voluntades, que permite saber si existe testamento y ante qué notario se otorgó el último.

    Si el certificado confirma que no existe testamento, será necesario iniciar el procedimiento para determinar quiénes son los herederos.

    Paso 2. Hacer la declaración de herederos

    La declaración de herederos abintestato se tramita ante notario.

    Para realizarla será necesario aportar documentación que permita acreditar el fallecimiento y las relaciones familiares.

    Habitualmente se solicitarán documentos como:

    • Certificado de defunción.
    • Certificado de últimas voluntades.
    • Documentación identificativa.
    • Documentos que acrediten el parentesco.
    • Otra documentación que pueda requerir el notario.

    También intervienen testigos que permitan acreditar determinadas circunstancias familiares.

    Una vez completado el procedimiento, quedará determinado quiénes son los herederos legales.

    Paso 3. Averiguar qué bienes y deudas forman parte de la herencia

    Saber quiénes son los herederos no significa que la herencia ya esté repartida.

    El siguiente paso será determinar qué patrimonio dejó la persona fallecida.

    Puede incluir viviendas, terrenos, locales, dinero en cuentas bancarias, inversiones, vehículos u otros derechos.

    Pero también es fundamental comprobar las posibles obligaciones: hipotecas, préstamos, deudas tributarias u otras cargas.

    Por ello, antes de aceptar una herencia conviene tener una imagen lo más completa posible del patrimonio.

    Paso 4. Aceptar la herencia

    Una vez conocida la situación, los herederos pueden decidir si aceptan o renuncian a la herencia.

    Esta decisión es especialmente importante cuando existen dudas sobre posibles deudas.

    Dependiendo de las circunstancias también puede estudiarse la aceptación a beneficio de inventario, que permite limitar la responsabilidad por las deudas hereditarias al patrimonio de la propia herencia, siempre que se cumplan los requisitos legales correspondientes.

    Paso 5. Repartir los bienes entre los herederos

    Una vez identificados los herederos y conocida la composición de la herencia, llega el momento de realizar la partición.

    Imagine, por ejemplo, una herencia formada por:

    • Una vivienda valorada en 300.000 €.
    • Un apartamento valorado en 150.000 €.
    • 50.000 € en cuentas bancarias.

    El patrimonio total tendría un valor de 500.000 €.

    Si existieran dos herederos con derecho al 50 %, a cada uno le correspondería un valor equivalente a 250.000 €.

    Eso no significa necesariamente que haya que dividir físicamente todos los bienes al 50 %.

    Los herederos pueden alcanzar diferentes acuerdos.

    Uno podría adjudicarse la vivienda y compensar económicamente al otro, podrían repartirse diferentes bienes o podrían vender determinados activos y distribuir posteriormente el dinero.

    Lo importante es respetar los derechos económicos que correspondan a cada heredero.

    Vender una herencia antes de aceptarla

    ¿Qué ocurre si los herederos no se ponen de acuerdo?

    Aquí aparece uno de los principales problemas de las herencias sin testamento.

    Imagine que tres hermanos heredan dos viviendas.

    Uno quiere venderlas, otro quiere alquilarlas y el tercero quiere conservar una de ellas para utilizarla.

    Mientras no exista acuerdo, el reparto puede complicarse y prolongarse.

    Además, los inmuebles continúan generando gastos: comunidad, impuestos, seguros, mantenimiento y posibles reparaciones.

    En estas situaciones será necesario buscar una solución para desbloquear la herencia.

    Dependiendo del caso pueden negociarse adjudicaciones y compensaciones económicas, estudiar la división de la herencia o valorar otras alternativas.

    ¿Puedo vender mi parte si los demás herederos no quieren repartir?

    Esta es una cuestión especialmente relevante.

    Cuando todavía no se ha realizado la partición, no debe confundirse tener una participación en la herencia con ser propietario individual de un porcentaje concreto de cada inmueble.

    Antes del reparto, el heredero puede tener derechos sobre el conjunto de la herencia.

    En determinadas circunstancias puede estudiarse la transmisión de esos derechos hereditarios a un tercero.

    Esto puede convertirse en una alternativa para una persona que quiere obtener liquidez o desvincularse de una herencia mientras los demás familiares prefieren continuar con el procedimiento.

    Ejemplo de una herencia sin testamento entre hermanos

    Supongamos que una persona fallece sin testamento y, conforme a las reglas sucesorias aplicables, sus tres hijos resultan herederos.

    La herencia está formada principalmente por una vivienda familiar.

    Los tres hermanos tienen intereses diferentes:

    Hermano 1: quiere vender la vivienda.

    Hermano 2: quiere conservarla.

    Hermano 3: necesita dinero y no quiere esperar a que los otros dos lleguen a un acuerdo.

    La inexistencia de testamento no significa que uno de ellos pueda decidir unilateralmente qué ocurre con toda la vivienda.

    Primero deben determinarse los herederos y realizarse los trámites sucesorios correspondientes.

    Sin embargo, el tercer hermano puede estudiar qué alternativas existen respecto a sus propios derechos hereditarios si quiere desvincularse de la situación.

    ¿Cuánto puede tardar una herencia sin testamento?

    No existe un plazo único.

    Una herencia sencilla, con pocos bienes y acuerdo entre todos los familiares, puede resolverse con relativa facilidad.

    Por el contrario, cuando existen numerosos herederos, propiedades difíciles de repartir, deudas o conflictos familiares, el procedimiento puede alargarse considerablemente.

    Además, cuando no existe testamento hay un trámite adicional importante: la declaración de herederos.

    Por eso es recomendable comenzar las gestiones cuanto antes y no dejar una herencia paralizada durante años.

    Comprar Herencias: una alternativa si no quieres esperar al reparto

    En Comprar Herencias estamos especializados en situaciones en las que uno de los herederos quiere obtener liquidez o desvincularse de una herencia compleja.

    Si has heredado sin testamento junto a otros familiares y no conseguís llegar a un acuerdo, podemos estudiar tu situación.

    Analizamos la documentación, los bienes existentes, las posibles cargas y los derechos que te corresponden.

    Cuando la operación es viable, podemos valorar la compra de tus derechos hereditarios y encargarnos de las gestiones necesarias para formalizarla.

    Esto puede resultar especialmente interesante cuando la herencia lleva tiempo bloqueada, existen conflictos entre hermanos o simplemente prefieres recibir una cantidad económica en lugar de continuar esperando a que se produzca el reparto.

    No tener testamento no impide repartir una herencia

    Cuando una persona fallece sin testamento, la ley establece quiénes tienen derecho a heredar.

    El procedimiento requiere algunos pasos adicionales, empezando por la declaración de herederos abintestato, pero la herencia puede aceptarse y repartirse con normalidad.

    El principal problema suele aparecer cuando existen varios herederos y no consiguen ponerse de acuerdo sobre qué hacer con los bienes.

    Si te encuentras en esta situación y prefieres vender tu participación en lugar de esperar indefinidamente, en Comprar Herencias podemos estudiar tu caso, valorar tus derechos hereditarios y analizar una posible compra.

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